Última actualización: 29 de diciembre de 2025
La evolución del mercado laboral en las últimas décadas ha dejado en una posición complicada a un grupo específico: los trabajadores mayores de 55 años sin antigüedad en sus empresas. Según un informe conjunto de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), este colectivo no solo ha experimentado un crecimiento más lento en términos de empleo, sino que enfrenta riesgos mayores de exclusión laboral. Esta situación, reflejada también en reportes recientes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y estudios del Banco Mundial, exige un enfoque renovado y estrategias claras para mejorar la empleabilidad y garantizar la estabilidad financiera en un entorno cada vez más digitalizado.
¿Por qué se quedan atrás los trabajadores mayores sin antigüedad?
El fenómeno tiene varias causas. Por un lado, la antigüedad en la empresa suele correlacionarse con protección laboral, acceso a mejores beneficios y formación interna. Por otro, el avance tecnológico ha creado una brecha digital que afecta más a quienes no han estado expuestos a procesos de actualización constante. Además, existe un estigma en el mercado laboral que considera que los trabajadores mayores son menos adaptables o costosos para las empresas, especialmente si no tienen un historial largo dentro de la misma organización.
Contexto actual y cifras relevantes
La noticia original de El País señala que esta situación afecta especialmente a quienes carecen de antigüedad. Según datos recientes, la tasa de empleo para personas de 55 años o más sin antigüedad es casi un 30% menor que para sus pares con trayectoria estable en la empresa. Además, el Informe Global sobre Envejecimiento y Trabajo de la OCDE reporta que el desempleo de este grupo es persistente y con tendencia a la larga duración, afectando negativamente su nivel de ingresos y su planificación financiera a largo plazo.
Estrategias para mejorar la empleabilidad después de los 55 años sin antigüedad
1. Actualización y formación digital
El conocimiento en herramientas digitales es crucial. Se recomienda inscribirse en programas específicos para mayores disponibles en instituciones públicas y privadas, que cubren desde habilidades básicas en manejo de software hasta competencias avanzadas en marketing digital, análisis de datos y comunicación virtual.
Ejemplo concreto: El programa "Mayores Digitales" de Fundación Telefónica ofrece cursos gratuitos online diseñados para adultos mayores, ayudándoles a mejorar su perfil profesional y adaptarse a entornos laborales modernos.
2. Construcción y fortalecimiento de una red de contactos efectiva
Potenciar contactos profesionales es una herramienta clave. Para ello, hay que reincorporarse activamente en redes sociales profesionales como LinkedIn, participar en eventos sectoriales y asociarse con grupos de apoyo laboral para mayores. La creación de una red sólida permite acceder a oportunidades no publicadas y recibir recomendaciones.
Consejo práctico: Dedica al menos 30 minutos diarios a conectar con profesionales del sector, compartir contenidos relevantes y solicitar recomendaciones o información sobre vacantes.
3. Preparación para transiciones laborales
Ante posibles despidos o cambios, contar con un plan financiero sólido que contemple un fondo de emergencia es fundamental. También es vital desarrollar flexibilidad para explorar empleos temporales, trabajos freelance o incluso emprendimientos pequeños que contribuyan a mantener ingresos y habilidades activas.
Un estudio de ManpowerGroup destaca que los mayores que se forman para situaciones de transición tienen un 40% más de probabilidades de reincorporarse rápidamente al mercado laboral.
4. Aprovechamiento de programas específicos y políticas de apoyo
Los gobiernos y algunas organizaciones privadas han lanzado iniciativas para apoyar esta franja etaria. Buscar y aprovechar estas oportunidades no solo mejora la empleabilidad, sino que también abre puertas a formación gratuita o subvencionada y asesoramiento personalizado.
Ejemplo: El programa "Activa+55" de varias comunidades autónomas españolas ofrece orientación laboral, formación tecnológica y acompañamiento en la búsqueda activa de empleo para personas mayores de 55 años sin antigüedad en la empresa.
Acción inmediata: por qué no esperar para actuar
El mercado laboral actual es dinámico y la competencia entre los trabajadores mayores sin antigüedad es intensa. Cada mes que pasa sin formarse o sin ampliar la red de contactos reduce las posibilidades reales de encontrar empleo o mejorar condiciones. La acción inmediata es la mejor respuesta para revertir las desventajas.
Conclusión
La situación de los trabajadores mayores de 55 años sin antigüedad es un desafío socioeconómico que demanda responsabilidad individual y apoyo institucional. Actualizar habilidades digitales, construir una red profesional sólida, prepararse para transiciones laborales y aprovechar programas específicos son estrategias indispensables para no quedar rezagados. La clave está en la proactividad y el diseño de un plan integral que contemple formación constante y gestión activa del empleo. Así, es posible no solo mantener la empleabilidad, sino también fortalecer la estabilidad financiera personal en una etapa crucial de la vida.
Referencias:
- Fundación BBVA e IVIE – Informe sobre mercado laboral y envejecimiento.
- OCDE – Informe Global sobre Envejecimiento y Trabajo 2025.
- ManpowerGroup – Análisis de empleabilidad para mayores de 50 años.
- Programas «Mayores Digitales» y «Activa+55».

