Teoría de carteras de Markowitz: la cuenta que casi nadie hace

Última actualización: 11 de septiembre de 2026
Inversión
Actualizado septiembre 2026
«Diversificar reduce el riesgo» lo repite todo el mundo y no lo demuestra casi nadie. Lo que hizo Harry Markowitz en 1952 fue justo eso: poner un número. Y el número depende de una sola cosa, la correlación entre lo que tienes. Dos activos con la misma rentabilidad esperada y la misma volatilidad del 15% forman una cartera con un 15% de riesgo si se mueven a la vez, pero con un 10,61% si se mueven sin relación entre sí. Misma rentabilidad esperada, casi un tercio menos de riesgo. Eso es la teoría de carteras, y es lo único que hay que entender para usarla.
Lo esencial
La idea: el riesgo de una cartera no es la media del riesgo de sus piezas. Es menor, y cuánto menor lo decide la correlación entre ellas.
La frontera eficiente: el conjunto de carteras que dan la máxima rentabilidad esperada para cada nivel de riesgo. Todo lo que queda por debajo es, literalmente, dinero tirado.
La trampa: aplicarla de verdad exige estimar rentabilidades, volatilidades y todas las correlaciones. Con 20 activos son 210 parámetros. Cada error se amplifica en la solución.
Para qué te sirve: no para optimizar a mano, sino para juzgar si tu cartera está diversificada de verdad o solo tiene muchas posiciones que suben y bajan juntas.
La cuenta que lo demuestra
Coge dos activos idénticos en lo que promete cada uno: misma rentabilidad esperada, misma volatilidad del 15% anual. Metes la mitad de tu dinero en cada uno. La pregunta de Markowitz fue: ¿cuánto riesgo tiene esa mezcla? La intuición dice que 15%, la media de los dos. La intuición se equivoca en casi todos los casos.
El riesgo de la cartera depende de si los dos activos se mueven a la vez o no. Esa relación se mide con la correlación, un número entre −1 y +1. Y el resultado es este:
| Correlación | Qué significa | Riesgo de la cartera | Ganancia |
|---|---|---|---|
| +1,0 | Se mueven exactamente igual | 15,00% | Ninguna |
| +0,5 | Tienden a moverse juntos | 12,99% | −13% de riesgo |
| 0,0 | No guardan relación | 10,61% | −29% de riesgo |
| −0,5 | Tienden a compensarse | 7,50% | −50% de riesgo |
| −1,0 | Espejo perfecto | 0,00% | Riesgo eliminado, y también la razón de invertir |
Fíjate en lo que no cambia entre filas: la rentabilidad esperada. Es la misma en las cinco. Lo único que se mueve es el riesgo. Por eso se dice que la diversificación es lo más parecido a una comida gratis que hay en finanzas: no te da más rentabilidad esperada, te la da más barata en términos de sobresaltos.
Los porcentajes de la tabla salen de la fórmula de la varianza de una cartera de dos activos equiponderados con la misma volatilidad. Las correlaciones son supuestos para ilustrar el mecanismo, no datos de mercado de ningún activo concreto: en la realidad hay que medirlas, y ahí empieza el problema que veremos luego.
La frontera eficiente, sin jerga
Si haces esa cuenta para todas las combinaciones posibles de todos los activos disponibles, y dibujas cada cartera en un gráfico con el riesgo en el eje horizontal y la rentabilidad esperada en el vertical, obtienes una nube de puntos. El borde superior izquierdo de esa nube es la frontera eficiente: las carteras para las que no existe otra con la misma rentabilidad y menos riesgo, ni con el mismo riesgo y más rentabilidad.
La consecuencia práctica es bastante brutal. Si tu cartera está por debajo de esa frontera —y casi todas las carteras montadas a ojo lo están— estás asumiendo un riesgo por el que no te están pagando. No es que puedas hacerlo mejor: es que estás pagando un peaje a cambio de nada.
Dónde te toca sentarte en esa frontera no lo decide la matemática, lo decide tu tolerancia al riesgo. Markowitz no dice cuál es la cartera buena, dice cuáles son las carteras que no son malas. Elegir entre ellas es un problema tuyo, y empieza por saber qué perfil de riesgo tienes de verdad, que rara vez es el que uno cree.
El error más caro: confundir número de posiciones con diversificación
Una cartera con quince acciones de bancos españoles no está diversificada: está concentrada en quince trozos. Sus correlaciones internas son altísimas, así que en la tabla de arriba estás en la primera fila, no en la tercera. Lo que reduce el riesgo no es el número de líneas del extracto, es que esas líneas no se muevan a la vez. Es exactamente el motivo por el que un índice global hace más por tu riesgo que veinte selecciones del mismo mercado.
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Por qué casi nadie la aplica tal cual
Aquí viene la parte que los manuales cuentan de puntillas. Para resolver el problema de Markowitz necesitas tres cosas de cada activo: su rentabilidad esperada, su volatilidad y su correlación con todos los demás. Y ese último requisito escala fatal.
Con 20 activos, la matriz de covarianzas tiene 210 parámetros distintos que estimar.
Con 50 activos, son 1.275.
Y todos se estiman con datos del pasado, que es justo lo que no se repite.
El problema no es solo que las estimaciones fallen. Es que el optimizador persigue los errores. Richard Michaud lo describió en 1989, en un artículo célebre del Financial Analysts Journal titulado «The Markowitz Optimization Enigma: Is ‘Optimized’ Optimal?», acuñando la expresión que se ha quedado: los optimizadores de media-varianza son maximizadores de error de estimación. Cargan la mano justo en los activos a los que los datos históricos atribuyen más rentabilidad, menos volatilidad o menos correlación, que suelen ser precisamente aquellos cuya estimación está más equivocada.
Conviene decir que esa crítica no es unánime. Green y Hollifield en 1992 argumentaron que las asignaciones extremas son inherentes a las carteras eficientes incluso con estimaciones precisas, y Kritzman calificó en 2006 de exagerada la etiqueta de «maximización de error». El debate sigue abierto. Lo que nadie discute es la conclusión práctica: meter treinta activos en un optimizador y hacer lo que salga es una mala idea.
Lo que hizo Markowitz con su propio dinero
Es la anécdota favorita de quien quiere desacreditar la teoría, y casi siempre se cuenta a medias. Cuando Markowitz tuvo que repartir sus aportaciones al plan de jubilación, hacia 1952, no calculó ninguna frontera eficiente. Lo explicó él mismo años después: «debería haber calculado las covarianzas históricas de las clases de activos y dibujado una frontera eficiente. En lugar de eso, visualicé mi pena si el mercado subía mucho y yo no estaba dentro, o si bajaba mucho y yo estaba dentro del todo. Mi intención era minimizar mi futuro arrepentimiento. Así que repartí mis aportaciones al 50% entre bonos y acciones».
Hasta ahí, el chiste. Lo que casi nunca se cuenta es la segunda parte: el propio Markowitz matizó después que aquella fue su decisión a los 25 años y que hoy no se la recomendaría a un joven de esa edad, sino algo bastante más cargado de renta variable. La lección no es que la teoría no sirva. Es que la teoría te dice qué carteras son razonables y no te dice cómo vas a dormir. Ambas cosas cuentan, y confundirlas sale caro en las dos direcciones.
La pieza sin riesgo de la cartera también es una decisión
En el marco de Markowitz, la parte conservadora de la cartera no es un residuo: es lo que te permite sostener la parte arriesgada sin venderla en el peor momento. Un depósito a plazo devuelve el nominal y está cubierto por el fondo de garantía hasta 100.000 € por titular. Novum Bank es un banco europeo supervisado por la MFSA maltesa y el BCE.
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Cómo usar esto sin ser gestor de fondos
No vas a resolver una matriz de covarianzas un domingo por la tarde, y no hace falta. La teoría se usa como criterio, no como calculadora:
Mira las correlaciones antes que los nombres. Pregúntate qué tendría que pasar en el mundo para que todo lo que tienes cayera a la vez. Si la respuesta es «casi cualquier cosa», no estás diversificado por muchas posiciones que tengas.
Empieza por lo ancho. Un fondo indexado global ya te da miles de compañías de decenas de países en un solo producto, que es diversificación barata sin estimar nada. Las opciones concretas están en la comparativa de fondos indexados, y si dudas del envoltorio, en fondos indexados frente a ETFs.
Delega la optimización si no te divierte. Es literalmente lo que venden los gestores automatizados; están comparados en el ranking de roboadvisors. Y si estás empezando desde cero, antes va la guía para empezar a invertir. El resto de análisis están en la sección de inversión.
Los tres supuestos que la teoría da por buenos y la realidad no
— Que el riesgo es la volatilidad. Para mucha gente el riesgo no es que la cartera oscile, es quedarse sin dinero cuando lo necesita. No es lo mismo.
— Que las correlaciones son estables. No lo son, y tienden a dispararse justo en las caídas fuertes, que es cuando la diversificación haría más falta.
— Que el pasado estima bien el futuro. Es el supuesto que sostiene todo el edificio y el más frágil de los tres.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente la teoría de carteras de Markowitz?
Un marco, publicado por Harry Markowitz en el Journal of Finance en 1952, que demuestra que el riesgo de una cartera no es la media del riesgo de sus componentes, sino que depende de cómo se mueven entre sí. Le valió el Nobel de Economía en 1990, compartido con Merton Miller y William Sharpe.
¿Cuánto riesgo quita diversificar?
Depende enteramente de la correlación. Con dos activos de volatilidad del 15%, comprando la mitad de cada uno: si están correlacionados al +1 la cartera sigue en el 15% y no has ganado nada; con correlación 0 baja al 10,61%, casi un 30% menos de riesgo con la misma rentabilidad esperada; con correlación −0,5 cae al 7,50%.
¿Qué es la frontera eficiente?
El conjunto de carteras para las que no existe otra combinación con más rentabilidad esperada al mismo riesgo, ni con menos riesgo a la misma rentabilidad. Si tu cartera queda por debajo, estás asumiendo riesgo que no te está pagando nadie. La teoría no dice en qué punto de la frontera colocarte: eso lo decide tu tolerancia al riesgo.
¿Puedo aplicar Markowitz yo solo con una hoja de cálculo?
Técnicamente sí, prácticamente mal. Con 20 activos hay que estimar 210 parámetros y con 50 son 1.275, todos a partir de datos pasados. Michaud describió en 1989 el efecto: el optimizador sobrepondera justo los activos con más error de estimación. Es más útil usar la teoría como criterio para juzgar tu cartera que como calculadora para construirla.
¿Es verdad que Markowitz no usó su propia teoría?
A medias. Repartió sus aportaciones al plan de jubilación 50/50 entre bonos y acciones para «minimizar su futuro arrepentimiento» en vez de calcular la frontera eficiente. Pero él mismo aclaró después que aquella fue su decisión a los 25 años y que hoy no se la recomendaría a alguien de esa edad, sino una cartera bastante más cargada de renta variable.
¿Sigue siendo válida hoy?
Su intuición central sí, y es el cimiento de la gestión indexada y de los roboadvisors. Lo discutido es su aplicación mecánica: medir el riesgo solo como volatilidad, dar por estables unas correlaciones que se disparan precisamente en las caídas y estimar el futuro con el pasado. Úsala para entender por qué diversificar, no como una fórmula que escupe la cartera perfecta.
FUENTES
— Harry Markowitz, «Portfolio Selection», The Journal of Finance, marzo de 1952
— Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, 1990, compartido por Harry Markowitz, Merton H. Miller y William F. Sharpe
— Richard Michaud, «The Markowitz Optimization Enigma: Is ‘Optimized’ Optimal?», Financial Analysts Journal, 1989
— Réplicas académicas al argumento de la maximización del error: Green y Hollifield (1992) y Kritzman (2006)
— Declaraciones del propio Markowitz sobre el reparto 50/50 de su plan de jubilación y su matización posterior, recogidas en entrevistas publicadas
Stratex Lab es un comparador independiente. Este artículo es divulgativo y no constituye asesoramiento de inversión ni una recomendación dirigida a tu situación particular. Las volatilidades y correlaciones de la tabla son supuestos elegidos para ilustrar el mecanismo y no corresponden a ningún activo real; los porcentajes resultantes se obtienen de la fórmula de la varianza de una cartera de dos activos. Invertir conlleva riesgo de pérdida del capital y las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Contiene enlaces de afiliado: si contratas a través de ellos podemos percibir una comisión, sin coste adicional para ti y sin que eso altere lo que escribimos.
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Publicado el 14 de septiembre de 2025 · Última revisión el 11 de septiembre de 2026.